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Me llena de alegría vuestra llegada a mi humilde morada, por favor tomar asiento y quedaros el tiempo que gustéis, aquí encontrareis cuentos y poesías leed lo que os plazca, solo os pido una cosa, que antes de marchar me dejéis un comentario, no os costara mucho y haréis feliz a un pobre Bardo.

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5 may. 2011



Precisamente el día que llegaba el circo a la ciudad, tenían que robar en el centro. Enfadado el agente Josué revisó la escena del crimen, las puertas, controladas por cámaras, no habían sido forzadas y la única entrada era un claraboya situada a diez metros del suelo. -Veo demasiadas películas- pensó, aunque finalmente subió al tejado para descartar todas las posibilidades. Cuando llego arriba el sol estaba tiñendo el tejado de un color anaranjado, en él algo pequeño y negro destacaba y parecía gritarle –soy una pista agente. Era un guante negro, de mujer y con un refuerzo por dentro como el de un alpinista, siguió gateando hasta la claraboya los tornillos habían sido cortados, la habían dejado sujeta con algo pegajoso y unos papeles pequeños de colores pegados, venciendo el vértigo se asomo desde allí y sintió admiración por el ladrón, había que ser muy osado para descolgarse desde ahí, seria alguien ágil como un acróbata o ¡Claro! Brea y confeti –Parece que al final no voy a perderme el circo.


Denise estaba intranquila en el trapecio, le faltaba un guante de su traje y Antuan el payaso no dejaba de mirarla sonriendo de una forma macabra...

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